La soledad como herramienta para crecer:

Sentirnos solos, sin ser arropados por alguien que nos quiera puede ser un verdadero dolor. En el fondo, el ser humano es un animal social que necesita de la compañía de otros. Pocos han sido capaces de domesticar a la soledad completa y ser felices en ella. La mayoría nos vemos en la “obligación” de compartir.

la soledad puede ser un vórtice energético. Dicho vórtice subyace bajo las capas con que nos protegemos o nos presentamos en sociedad. Por eso considera que aun estando rodeados de gente y aparentemente felices, tal vez seamos y nos sintamos como unos absolutos incomprendidos.

No obstante, y a pesar de que la soledad no necesariamente significa estar solos, sino sentirnos solos, nos ofrece una serie de caminos interesantes que podemos explorar. De ellos, hay dos que sobresalen por encima de los demás. Podríamos dejar que el sentimiento de vacío se haga enorme en nuestro interior, o bien explorarlo, elevarlo y sacar provecho del mismo.


Comprender la soledad para crecer:

Como es lógico, dejar que el sentimiento de vacío se apodere de nosotros no es el objetivo de este artículo. En tal caso, el ser humano que se adentra en esa senda tiene un largo trecho de soledad y probable tristeza que rara vez ofrecerá algo positivo.

Sin embargo, aquellos que desean comprender su soledad, elevarla y aprender de ella podrían encontrar interesantes sorpresas. Es decir, en ella podrían encontrar un sendero interesante de conocimiento y compresión, capaz de aportar valor a nuestro mundo.



Consejos para aliarse con la soledad y crecer

Aprender a lidiar con la soledad y usarla en beneficio propio requiere de:

  • Trasformar la soledad en una herramienta de autoconocimiento: si usas tus momentos de soledad para autocompadecerte por tu desgracia, no lograrás nada. Sin embargo, si tratas de aprender de ella y de ti mismo, por extensión descubrirás nuevas facetas de tu vida que tenías olvidadas y que requieren tu atención. Así pues, hablamos de una gran herramienta para el reencuentro con tus anhelos, tus alegrías y tus pasiones verdaderas.
  • La soledad como vehículo de crecimiento: en definitiva, por mucha gente que tengamos alrededor hemos de entender que tenemos que ser nuestros mejores amigos. Así que tener buena relación con uno mismo es prácticamente una obligación. Y para estar contigo, no puede haber nadie más. Aprovecha esos ratos solitarios para aprender de ti, conocerte mejor, confiar en ti y crecer como persona.
  • La soledad para amarte de verdad: también es la soledad la única aliada para que te quieras de verdad. Todos podemos tener deseos extraños y zonas oscuras a las que temer. Pero si las descubrimos y las superamos, entraremos en un mundo de amor propio tremendo. Piensa que solo así podremos querer sinceramente a los demás, empezando por uno mismo.

Como puedes comprobar, lidiar con tu soledad no tiene por qué ser estrictamente negativo. Somos seres individuales, por lo que no solo es una realidad, además es necesaria. De ahí que si queremos comprendernos mejor y ofrecer todo lo bueno que tenemos, deberíamos hacerlo desde un conocimiento propio y un profundo amor por lo que somos.

Mujer sola en el campo