Síndrome del niño "zarandeado".

La reacción cerebral tras un trauma craneoencefálico por movimientos bruscos en niños. Es de considerar aquí, que el cerebro de los niños es más pequeño que el del adulto en relación al volumen total de cráneo, por lo que ante el movimiento, tendrá más espacio para "rebotar", aumentando la posibilidad de ruptura de vasos sanguíneos (en el menos de los casos) y posible desprendimiento del tallo cerebral (llevando a la muerte). Lo anterior dependerá de la magnitud e intensidad del movimiento así como sus secuelas.

Nota: aún cuando varía en efectos (principalmente la ruptura de vasos), la reacción del movimiento es similar en caídas en superficies blandas o duras, movimientos bruscos, sacudidas extremas, entre otros.

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